Vuelta a la rutina sexual tras las vacaciones de Navidad

Rompe con la rutina sexual tras las Navidades

Menudo título más poético me ha quedado: cómo se nota el influjo de los versos en esa frase con rima. Pero no os dejéis llevar por el título ni por el sensacionalismo que encierra: volver a la normalidad tras las Navidades es mucho más difícil de conseguir de lo que parece. Porque todo el mundo habla de eliminar los kilos acumulados tras las toneladas de polvorones, jamón y cava ingeridos, pero pocos se percatan de que existen otros problemas relacionados con la rutina a los que no hacemos frente. Por ejemplo… La rutina sexual. Ya se sabe que el tiempo libre es el tiempo idóneo para enredarnos desnudos bajo una colcha (no demasiado gruesa, que el invierno no está siendo exagerado), debiendo volver al trabajo y a la escasez de momentos para el disfrute personal y en pareja. ¿Que también hay más rupturas por esta época? También. Pero no hay desavenencias que no pueda doblegar el polvo del primer día del año.

Dejemos de lado a la familia y a los atracones de comida: ¿también os habéis dado un atracón de sexo? O con la pareja o con amantes puntuales: estas fechas son las mejores para intimar. Pues bien: la rutina sexual no es tan mala como parece si podemos/sabemos cómo adaptarla a nuestras necesidades, poniendo especial énfasis en replicar los preámbulos que espolearon las relaciones sexuales que tuvimos durante las vacaciones. Seamos claros: el principal problema de que algo se vuelva rutinario es nuestro, debiendo acabar con esa manera de ver las cosas que acaba transformando lo repetitivo en desagradable. ¿Hacer el amor con la misma persona es aburrido? Ni mucho menos: los aburridos sois vosotros. Vale, he sido demasiado directo…

La rutina sexual ni es mala ni es obligatoria. Y si es aburrida, es que el aburrido eres tú. Click to Tweet

Podemos decir que el sexo es un reflejo de la personalidad de quienes lo practican. Así, cuando las personas son aburridas, seguro que el “metesaca” va por ese mismo camino; cuando se apuesta por la aventura también se consigue un terreno sexual abonado a la improvisación; y si os dejáis llevar por la rutina creando situaciones monótonas para cada ámbito de vuestra vida, el sexual no podrá escapar del influjo tornándose igual de monótono. Y lo que es peor: la monotonía en la cama acaba con las relaciones, creando un silogismo al que nadie desea llegar y del que muy pocos se escapan: el sexo se vuelve aburrido —> dejáis de practicarlo —> la pareja se rompe. ¿En serio que la rutina sexual acaba con las parejas? Totalmente. Entonces ¿por qué no apostar por la innovación?

Las Navidades suelen refrescar las situaciones amorosas, tanto da que sean estables como fugaces. Celebrar las fiestas clave suele ser un buen estímulo; igual que la salida y entrada de año (esto ya lleva implícito el chiste) o los regalos de Reyes. Y la rutina sexual no tiene por qué ser aburrida, pudiendo hacer lo mismo que hacíamos tras las comidas navideñas (no voy a hacer el chiste, no voy a hacer el chiste…): innovar. O no: dejar que suceda la magia. Una cena a solas, un poco de alcohol (poco), poner sobre la mesa esos regalos picantes que os habrán caído por Navidad, jugar a experimentar con diferentes roles… La Navidad os habrá demostrado que vuestros cuerpos siguen en sintonía sexual. Así que ¿por qué no seguir tocando dicha sintonía? Hacedlo. Y tocaos también a vosotros mismos.

Iván Linares
Iván Linares
Escribo porque me gusta y porque me da la vida; también veo porno por lo mismo. Así que... ¿Por qué no unir ambos temas en uno solo? Aquí estoy: esperando que disfrutes con lo que sale de mi cabeza. La superior...

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